La jueza que investiga el desplome mortal de una pasarela marítima en la playa de El Bocal de Santander, en el que fallecieron seis personas y una resultó herida de gravedad el pasado 3 de marzo, investiga por seis delitos de homicidio y un delito de lesiones, todos por imprudencia grave, a tres funcionarios de la Demarcación de Costas de Cantabria, dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. La instructora ha decidido ampliar la acción penal a quien fue jefe de Servicio de Proyectos y Obras de la Demarcación de Costas, desde que se instaló la infraestructura hasta mayo de 2023, cuando se jubiló. En la causa ya estaban investigados el actual jefe de Servicio de Proyectos y Obras, que sucedió en el cargo al tercer funcionario investigado, y el jefe de la Demarcación de Costas, que fue el director de Obras del Proyecto de 2014 de construcción de la senda costera. En un auto dado a conocer este martes, la magistrada señala que el tercer funcionario implicado “ostentó una posesión de garante respecto de la seguridad estructural de la pasarela” y tuvo la “obligación de promover, ordenar o verificar las actuaciones de inspección y mantenimiento necesarias en tal lapso de tiempo”. La “ausencia de inspecciones y mantenimiento adecuado” generó “un riesgo relevante que se materializó en el colapso de la pasarela”, destaca la jueza, citando el contenido del informe pericial. La instructora considera que en cada responsable de la Jefatura de Obras concurre “una clara posición de garante y capacidad de actuar”, por el cargo que ocupaban y ocupan, y que “con su conducta omisiva”, pudieron contribuir, “concausalmente”, al “mantenimiento del riesgo no controlado” que desembocó en el desplome de la pasarela. La falta de mantenimiento de la infraestructura, según el auto, podría constituir una “negligencia grave” y la posible comisión de los seis delitos de homicidio y las heridas graves que sufrió la superviviente. La magistrada también ha acordado que se examine a la joven que los bomberos rescataron con vida para evaluar las lesiones que sufrió en un informe forense. El escrito judicial destaca que la pasarela estaba “abierta para su uso público sin ningún tipo de restricción” y que no se sometió “a ningún tipo de control o inspección y mantenimiento desde su construcción en 2014″. También incide en que, “aparentemente”, se usó un material para los herrajes de las vigas de apoyo “ciertamente inadecuado” para este tipo de estructura, sometida a un ambiente exterior sin cubrir y ubicada en un entorno costero. “La ausencia total de inspecciones presumiblemente impidió detectar deterioros estructurales”, subraya. Las únicas actuaciones de mantenimiento se hicieron de forma “tardía y parcial” y se centraron solo en la estructura de madera. [Noticia de última hora. Habrá ampliación en breve.]