El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha apremiado a la Unión Europea a prohibir la fabricación, posesión y tripulación de embarcaciones de alta velocidad y semisumergibles, las conocidas como narcolanchas y narcosubmarinos respectivamente, y que sus países miembros incluyan en sus códigos penales figuras legales que contemplen penas de prisión por vulnerarlas, como hace España desde 2018. Lo ha hecho durante la reunión que han mantenido este lunes en París los representantes de la llamada Coalición de Países Europeos contra el Crimen Organizado ―de la que forman parte, además de España, Francia, Alemania, Países Bajos, Italia, Bélgica y Suecia― y en la que también ha participado el comisario europeo de Interior y Migraciones, el austriaco Magnus Brunner.

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