
Mientras espera para resolver trámites en un notario público, la señora Ivone Souza Silva, ojeras profundas, melena a dos aguas, 64 años, recuerda con una sonrisa aquel detalle de su infancia: “Uy, en la escuela, la mitad de la clase o casi la mitad éramos Silva, como yo… Y como Ayrton Senna”. Y así, de manera inesperada, esta ama de casa menciona un dato que muchos de sus compatriotas desconocen. Contaba el miércoles por la mañana que ella se enteró de que el campeón de la Fórmula 1 era Ayrton Senna da Silva en aquellos días de 1994 en que la muerte al volante del ídolo nacional en la cima de su carrera conmocionó al mundo del deporte.