Un informe de la Guardia Civil, que investiga el accidente de trenes en Adamuz (Córdoba) que acabó con la vida de 46 personas el 18 de enero, descarta la hipótesis de que la causa de la tragedia fuera un sabotaje o un ataque terrorista y pone el foco definitivo en la rotura de la vía que sucedió, según certifican los agentes, un día antes de la colisión entre los trenes de Iryo y Alvia. El sistema no alertó de esta rotura porque no estaba preparado para ello por “la falta de fiabilidad”. Seguir leyendo