
Guillermo Antiñolo (Granada, 69 años) podría estar trabajando en los mejores centros de investigación del mundo, pero eligió quedarse en Sevilla, donde dirige la Unidad Materno Fetal, Genética y Reproducción del Hospital Universitario Virgen del Rocío. Desde aquí ha llevado a cabo, con su equipo, algunos de los mayores hitos de la medicina mundial. Entre ellos, el nacimiento en 2006 del primer bebé libre de una enfermedad hereditaria en la sanidad pública española. Su gran cruzada tiene que ver con lograr que el sistema sanitario deje de regirse por criterios masculinos.