El petróleo se ha convertido en un termómetro de la percepción de los inversores sobre la marcha de la guerra de Irán. La decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de posponer este martes el ultimátum para “acabar con toda la civilización” iraní y el anuncio de un alto el fuego de dos semanas, ha supuesto un alivio provisional para el mercado energético, sumido en un estado de enorme volatilidad desde el inicio de los bombardeos sobre Teherán a finales de febrero. El precio del petróleo en Estados Unidos y en Europa se desplomó este martes por la noche tras el alto el fuego de dos semanas a cambio de que Teherán permita el paso por el estrecho de Ormuz.Seguir leyendo