En su primer mensaje de Pascua, la celebración más importante para los cristianos, el papa León XIV ha pedido este domingo paz y “dejar a un lado toda voluntad de disputa, de dominio y de poder” en un “mundo asolado por las guerras y marcado por el odio y la indiferencia”, que hacen sentir impotencia “ante el mal”. El primer pontífice estadounidense de la historia, en un tiempo particularmente convulso, marcado por las guerras y tensiones internacionales, ha reclamado “que quienes tienen armas en sus manos las abandonen” y “que quienes tienen el poder de desatar guerras, elijan la paz”. Y ha puntualizado: “No una paz impuesta por la fuerza, sino mediante el diálogo. No con la voluntad de dominar al otro, sino de encontrarlo”.Seguir leyendo