El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS) decidió no retirar a los agentes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) del aeropuerto internacional de Newark en Nueva Jersey. Sin embargo la administración federal mantiene abierta la posibilidad de aplicar esa medida en otros aeropuertos ubicados en ciudades santuario gobernadas por demócratas.La controversia comenzó después de que el secretario de Seguridad Nacional Markwayne Mullin planteara la posibilidad de trasladar agentes aduaneros desde Newark hacia el centro de detención de inmigrantes Delaney Hall una instalación que durante los últimos meses fue escenario de protestas relacionadas con las políticas migratorias.Según explicó Mullin el cambio ya no será necesario debido al incremento de la presencia de fuerzas de seguridad estatales y locales alrededor del centro de detención. Como informó la revista Forbes la gobernadora de Nueva Jersey Mikie Sherrill ordenó el despliegue de policías estatales e implementó un toque de queda nocturno en la zona.A pesar de esa decisión el DHS confirmó que continúa elaborando planes para otras jurisdicciones consideradas ciudades santuario. La agencia sostiene que algunas administraciones locales dificultan la aplicación de las leyes federales de inmigración y cuestiona que continúen operando normalmente los controles migratorios en esos destinos.Rechazo de la industria turística y del sector aéreoLa propuesta provocó una rápida reacción de organizaciones vinculadas al turismo y al transporte aéreo.La Asociación de Viajes de Estados Unidos advirtió que retirar agentes de la CBP de los aeropuertos podría generar un importante perjuicio económico para el país. Según informó Forbes la entidad sostuvo que los viajeros internacionales y los ciudadanos estadounidenses no deberían convertirse en una herramienta dentro de disputas políticas relacionadas con la inmigración.La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) que representa a casi 300 aerolíneas de todo el mundo también expresó preocupación. Según la organización una suspensión de los controles aduaneros podría afectar la confianza internacional en el sistema de aviación estadounidense.A esas críticas se sumaron representantes de los sectores hotelero y aeronáutico que alertaron sobre posibles interrupciones en el funcionamiento del transporte aéreo nacional.El plan incluso recibió cuestionamientos dentro del propio gobierno. El secretario de Transporte Sean Duffy afirmó que no debería suspenderse el transporte aéreo en estados por diferencias ideológicas con las autoridades locales.Qué son las ciudades santuarioLa discusión se desarrolla en el marco de una orden ejecutiva firmada por el presidente Donald Trump en 2025. A partir de esa medida el Departamento de Justicia elaboró una lista de jurisdicciones que según el gobierno federal obstaculizan la aplicación de las leyes migratorias.Entre las 18 ciudades identificadas figuran Nueva York Los Ángeles Chicago Boston Seattle San Francisco Filadelfia Denver y Newark entre otras.Según estimaciones de la Asociación de Viajes de Estados Unidos una eventual interrupción de los servicios aduaneros en Newark podría poner en riesgo alrededor de 8.000 millones de dólares en gastos vinculados al turismo internacional una cifra que explica la fuerte preocupación que generó la propuesta en distintos sectores económicos.