Gaudí en Barcelona: cinco edificios para redescubrir a un genio
“Un hombre humilde y obsesionado. Católico puro y duro. Vivía por y para el arte. Pero no el arte por el arte sino el arte por la religión. Creo que cada vez se fue identificando más con San Francisco”. Así responde Gijs Van Hensbergen al preguntarle