La ballena jorobada que llevaba tres semanas encallada en la costa alemana del mar Báltico en la bahía de Wismar en el estado federado de Mecklemburgo-Antepomerania volvió a nadar este lunes después de liberarse aparentemente por sus propios medios tras subir el nivel del agua unos 70 centímetros.No obstante el cetáceo de 1235 metros de largo 320 metros de ancho 160 metros de alto y con un peso de unas 12 toneladas cambia constantemente de dirección y necesita hacer pausas frecuentes según informan los medios.
El jueves de la semana pasada comenzó una nueva tentativa de salvar al animal una iniciativa privada de dos empresarios consistente en elevar a la ballena del lecho marino con ayuda de colchonetas de aire que todavía no había llegado a producirse para transportarlo después sobre una lona entre dos pontones y siempre escoltado con un remolcador hasta el mar del Norte o incluso el Atlántico. "Ahora se trata de acompañar al animal y de que tenga su oportunidad. La esperanza es lo último que se pierde y como dije a veces las cosas se resuelven solas. "Quizás ya ni necesitemos la lona" dijo en declaraciones a la cadena ntv el ministro de Medio Ambiente de Mecklemburgo-Antepomeranioa Till Backhaus quien dio la gracias a los dos impulsores de esta iniciativa privada.Agregó que "estos son por ahora momentos de alegría" pero "aún nos queda mucho para llegar a la meta" advirtió.Horas después volvió a encallarPero dos horas después la alegría volvió a desaparecer.La ballena se encalló en el Kirchsee una bahía que forma parte de la bahía de Wismar y cuya desembocadura es muy poco profunda en varios puntos.El ministro de Medio Ambiente de Mecklemburgo-Antepomeranioa Till Backhaus recordó que según los informes la ballena está enferma incluso grave y su estado de salud continúa siendo crítico aunque "sigue mostrando una y otra vez nuevos movimientos y actividad".El primer día los rescatistas entre ellos el escritor y ambientalista peruano Sergio Bambarén autor entre otras obras de "El delfín. Historia de un soñador" y que reside en Tenerife en las Islas Canarias se limitaron a mantener contacto con la ballena y a tomar medidas para protegerla del sol y mantenerla húmeda.
La abogada Constanze von der Meden de la iniciativa privada de rescate había explicado el fin de semana que si la ballena conseguía liberarse por sí misma se pondría en marcha un plan B consistente en que embarcaciones de la Sociedad Alemana de Salvamento Acuático (DLRG) que se encontraban a la espera guíen al cetáceo en caso de que se aleje nadando de manera que pueda ser conducido al mar del Norte y desde allí al Atlántico.
La ballena logró liberarse por primera vez por sus propios medios a finales de marzo después de que equipos de rescate excavaran con una draga un canal en el banco de arena en el que llevaba atrapada unos días en la bahía de la ciudad alemana de Lübeck en el estado federado de Schleswig-Holstein.
No obstante el cetáceo volvió a quedar varado en la bahía de Wismar donde a pesar de lograr liberarse nunca llegó a abandonar la costa hacia aguas profundas y finalmente acabó encallada frente a la isla de Poel.El pasado 1 de abril autoridades y expertos anunciaron que abandonaban la lucha por el cetáceo que veían infructuosa para dejarle morir en paz hasta que surgió esta iniciativa privada. Agencia EFE.GML