El recorte en discapacidad generó que varias instituciones dedicadas a brindar terapias talleres e incluso hogar a estos pacientes corran peligro de cerrar. Desde hace varias semanas se conoce la situación de emergencia en el Cottolengo Don Orione pero también se suman otros centros emblemáticos de zona sur que se encuentran en la cuerda floja.Es el caso del taller protegido Talita Kum en Lomas que este mismo lunes debió cerrar sus puertas por la falta de financiamiento. Algo parecido ocurre en Cedime de Ezeiza que por el atraso en los pagos que ya acumula varios meses sigue abierta pero en "situación de supervivencia".Talita Kum está ubicado en Moldes 486 Esquina Olavarría en Llavallol y funcionaba desde 1995 de lunes a viernes de 8 a 16 con una propuesta que abarca la atención de unas 160 niños y adolescentes y una Unidad de Producción Inclusiva que elaboraba productos de panadería y empleaba a 35 personas. Desde este centro denunciaron que la obra social estatal Incluir Salud no transfiere fondos desde diciembre. Esto genera que no se puedan pagar los honorarios a los profesionales y que el sostenimiento de todo el sistema entre en colapso.El lunes el director Enrique Muntaabski informó que cerraron sus puertas algo que nunca había ocurrido en estos treinta años: "Desde diciembre de 2025 que no se nos efectúa ningún pago razón por la cual no podemos hacer frente al pago de honorarios a los mas de 50 profesionales que desarrollan su actividad en nuestra Institución". Y agregó: "Desde el inicio de la gestión se vienen haciendo fuertes ajustes en la fijación de aranceles colocándolos en valores absolutamente insuficientes lo que viene provocando una gran pérdida de profesionales especialistas en la temática de discapacidad. La desactualización de los aranceles hace que se genere una permanente rotación de profesionales provocando la pérdida de turnos de atención a pacientes con el consecuente deterioro en el seguimiento de los tratamientos prescriptos".Desde la institución mencionan que en los últimos dos años y medio se hicieron múltiples reclamos: "A lo largo del tiempo la discapacidad nunca estuvo dentro de las prioridades de los distintos gobiernos que se han venido sucediendo pero nunca como en este momento". En tanto el Gobierno Nacional no efectúe los pagos adeudados desde la institución no podrán retomar sus actividades. Los pagos que se frenaron a partir de fines de 2023 por parte del Estado rompieron la cadena de pagos de los profesionales pero también de otros aspectos claves en la vida de los pacientes. A esto se suma la crisis en el transporte para las empresas dedicadas a llevar y traerlos ya que los prestadores no cobran y muchos han dejado de ofrecer el servicio. Esto genera que muchos deban interrumpir sus tratamientos si sus familiares no cuentan con los medios o el dinero para trasladarlos ellos mismos. Además se suma un aspecto que redobla la emergencia ya que la enorme mayoría de los pacientes en torno al 75% de ellos no tienen cobertura por lo que todos sus tratamientos dependen enteramente del Estado.Ante esta misma encrucijada se encuentra otra institución ubicada en Ezeiza. Cedime es un centro de día situado en Lomas Valentinas 736 y que actualmente según sus directivos funciona con los mínimos recursos incluso ha tenido que recortar sus días de atención. “Tuvimos que salir a pedir donaciones de comida porque no teníamos para los pacientes. Llegar a esa instancia nos obliga a cerrar” sostuvieron desde el centro al diario local Info Región.En las redes sociales de Cedime difunden modos de colaborar económicamente con la ONG con donaciones de $2 mil a $50 mil. En los últimos días llegaron los primeros productos donados por vecinos y en su página de Facebook agradecieron los gestos de apoyo: "Nos emociona profundamente sentir esta red que abraza que comprende y que está presente. Y queremos decirlo con claridad: vamos a seguir luchando para que se respeten las leyes que protegen a las personas con discapacidad defendiendo sus derechos con compromiso y convicción".