Una espiral de crecimiento parece (de)mostrar que el diseño no es siempre una línea recta. Quizá es un movimiento que vuelve sobre sí mismo para proyectarse hacia adelante. Bajo esa premisa de "espiral de crecimiento" Casa FOA inauguró en Pocito Social Life su cuarta edición federal.El emprendimiento inmobiliario ubicado en un eje estratégico entre los barrios Güemes y Nueva Córdoba plantea el desafío de una caja contemporánea de hormigón con dobles y triples alturas. Hace dos años la muestra también había elegido este desarrollo pero la etapa anterior como enclave para la exposición."De la primera edición en Manantiales a hoy los expositores ya adquirieron mucha experiencia y conocen los tiempos. Nuestro desafío es siempre cómo mejoramos" reflexionó Marcos Malbrán director Casa FOA. Para él esa madurez permite que “la magia de FOA” se cumpla incluso en el centro del país funcionando como un traccionador del talento nacional.Sin embargo detrás de esa mística el diseño también se expresa como acto de resistencia. Juan Blas Fernández gerente general y director de Casa FOA confiesa que esta fue una de las ediciones más complejas debido a la coyuntura económica: "Tuvimos un momento bisagra donde pensamos si se hacía o no".Fue allí donde la red humana sostuvo la obra; donde el apoyo de figuras clave permitió que la muestra no se detuviera. "Entonces aparece un ángel que le pone la misma pila que vos y sentís que no estás solo" describe el directivo rescatando el trabajo conjunto de todo el equipo el empuje de Grupo Proaco y las palabras de aliento del arquitecto José Luis Lorenzo.Talento cordobés talento federalCatalina Ulloa arquitecta de Casa FOA destaca que este año los diseñadores "se arriesgaron muchísimo más al uso de los colores" rompiendo con estructuras de ediciones anteriores.Para Ulloa el diferencial radica en cómo se tomó lo autóctono para llevarlo al hábitat contemporáneo: "Se trata de rediseñar desde lo auténtico. Vemos un estudio minucioso de las texturas como tomar el ladrillo y usarlo en revestimientos que generan tramas nuevas o trabajar la piedra de forma innovadora".Según la arquitecta la clave fue la utilización de lo artesanal para potenciar la espacialidad del edificio: "La caja arquitectónica con sus balconeos y alturas fue un plus que los diseñadores supieron trabajar para ir un paso más allá".La organización de la muestra arranca mucho antes de que el público ingrese. Florencia Berretta Salcedo y Federico Conti socios en Estudio BTTA Conti integraron Con Catalina Ulloa el departamento de arquitectura y diseño yarmaron el layout y el recorrido de la expo. Desde diciembre el equipo trabaja en el basamento comercial de 4.400 m2 para asignar temáticas según la espacialidad: "La misma caja del edificio nos manda. Si hay espacios más grandes pensamos en un workplace; si son más íntimos en propuestas alternativas" explican.Su rol trasciende lo técnico; en muchos casos fueron psicólogos o maestros de los expositores. "Es un cóctel fuerte: hay que coordinar sponsors seguros colocadores y tiempos de obra. Acompañamos a los que participan por primera vez que a veces están muy perdidos al principio y también a los fieles que repiten las cuatro ediciones como Marta Moraschi o Gabriela Kanter" cuentan.En estos cuatro años la sede cordobesa funcionó como un laboratorio. Aún en su cuarta muestra existen el vértigo la experimentación y el juego. Otra función de la versión cordobesa es ser un semillero que sigue dando semillas.Y semillas de semillas: es el caso de Lucas Ramaccioti y El Charly de Güemes (Gastón Balangero) por ejemplo que habían ganado en la edición pasada como “nuevo talento” en la edición Academia Village por su Cafetería. Hoy cada uno tiene su espacio y trabaja a su vez con jóvenes profesionales que debutan en esta edición. Fernández coincide en esta evolución aunque plantea un reto: que los profesionales "salgan del living" y se animen a romper definitivamente con las tipologías clásicas.Monumentalidad flexibilidad y biofiliaLa escala de Pocito actúa como un tamiz proyectual. Algunos equipos pudieron soportar la monumentalidad aprovechando las dobles alturas para generar gestos contundentes o acompañar la estatura con diseños a medida.Ante la falta de áreas exteriores la naturaleza ingresó mediante la biofilia. La vegetación integrada y el uso de materiales orgánicos transformaron los interiores en ecosistemas vivos demostrando que el verde es central incluso en una torre de hormigón. La noche del miércoles 6 de mayo el auditorio se llenó de risas abrazos y aplausos (también de algunas lágrimas) cuando nombraron a las ganadoras de la Medalla de Oro a la Arquitectura y Diseño Marta Moraschi y Mariana Caruncho (por el Espacio 17: Departamento Flexible).Previamente se había entregado la Medalla de Plata a la Arquitectura y Diseño a Soledad Milajer José Milajer María José Verón Ana Pérez Giménez y Florencia Liberati por el Espacio 3: Workplace.La Primera Mención fue para Santiago Vittar Daniel Tello y Diego Madrid (Espacio 5: Cocina Gourmet). Mientras que la Segunda se la llevaron Lucrecia Olocco y Matías Hodara (Espacio 9: Cafetería) y la Tercera Mención Pia Magri Design Gurú Valentín Maciá Diego Massio y Leonardo Manavella (Espacio 13: Auditorio).El premio al Nuevo Talento este año fue para Momento Estudio (Espacio 27: City Home) la Mejor Instalación Artística fue la de Lucas Períes (Espacio 19: Escalera) y el Mejor Arte Aplicado para Mariano Ferrero y Benito Fernández (Espacio 28: Atelier de Benito Fernández).